Enemigos del Comercio, Los

Enemigos del Comercio, Los
Enemigos del Comercio, Los
De un modo pormenorizado hasta niveles inauditos, el último libro de Antonio Escohotado relata la historia de las ideas y las instituciones sociales que han determinado la prosperidad o la pobreza colectivas desde la antigüedad. En esencia, estamos ante un ejercicio antropológico, histórico y sociológico sumamente ambicioso que indaga en las razones por las que los hombres se ha sumado a llamamientos colectivos a la igualdad extrema o bien han promovido la aparición de instituciones que han redundado, a su vez, en el progreso material y moral de generaciones enteras. El propio autor describe al comienzo del libro su empeño como una investigación en torno a la cuestión de por qué muchos han considerado a lo largo de la historia que la propiedad privada no es más que "pecado" y "robo", lo cual le obliga a trazar un retrato simultáneo y entrelazado -"como las espirales del ADN"- de su contrario, es decir, las ideas y las instituciones liberales.

Por las páginas del libro se suceden los escritos de Platón; la polis ateniense y el orden social espartano; un apasionante relato del auge y la caída del Imperio Romano, que entronca con una no menos interesante -y descarnada- descripción del cristianismo primitivo y del posterior oscurantismo medieval; las posturas del judaísmo y del islam respecto al comercio; el fanatismo milenarista; las revoluciones sociales de los siglos XIV y XV; la aparición de la burguesía y de la sociedad mercantil; la industrialización; las revoluciones americana y francesa...
La construcción social del llamado "pobrismo" y las consecuencias políticas y sociales de tal "programa" se constituyen en el hilo conductor de un relato que al tiempo se beneficia de la detallada reconstrucción histórica de tipos y acontecimientos como queda algo perjudicado por esa misma prolijidad, que en ocasiones provoca que nos preguntemos por la relación que guardan ciertos pasajes o retratos con la cuestión central de la que se ocupa el autor en esta obra.

Un proyecto como este, probablemente una empresa inédita en España, aunque no fuera de ella -el propio autor cita en varias ocasiones la obra de David S. Landes La riqueza y la pobreza de las naciones, a la que podríamos sumar, por ejemplo, Propiedad y libertad, de Richard Pipes, libros ambos con los que comparte objetivos y afinidades-, posee, cuando menos y en una enumeración que reconozco como personal y quizá algo apresurada, tres virtudes. En primer lugar, el contenido en sí, ilustrativo como pocos de fenómenos e instituciones sociales que asociamos desde la antigüedad a la prosperidad y al desarrollo, o bien al estancamiento y al declive. En segundo lugar, su pertinencia. En tiempos de una grave crisis económica que está provocando una profunda reflexión sobre elementos básicos de nuestra vida colectiva como el mercado, el capitalismo o el Estado de bienestar, el ejercicio intelectual plasmado en este libro debiera ser muy útil para evitar que, con algunas propuestas de refundación de ciertos mecanismos económicos y sociales, arrojemos al niño con el agua del baño. Por último, algo que apreciarán particularmente aquellos lectores que conozcan bien la trayectoria del autor. Con independencia de la aparición de otras en el futuro, esta obra culmina con una coherencia absoluta toda una vida de trabajo -desde La conciencia infeliz y, en especial, el "ciclo" que se inicia con Caos y orden-, en cuya línea argumental destaca un aprecio ilimitado por la libertad humana y un desprecio parejo por la aversión a estudiar sin apriorismos aquello que la promueve o la obstaculiza.

Llegados al final del libro es conveniente recordar las preguntas que el propio autor plantea en la introducción. ¿Conocemos, tras su lectura, cuáles son los motivos políticos y antropológicos -dicho de otro modo, los argumentos históricamente transversales- del "odio a la riqueza"? ¿Sabemos ahora qué fundamenta esencial e históricamente el proyecto colectivista, como algo opuesto al individualismo liberal, y qué tipo de racionalidad subyace al mismo? Mi conclusión preliminar es que debemos esperar al segundo volumen para responder a ciencia cierta a ambas cosas, aunque algo de esto recomienda el autor en los primeros compases del libro. En todo caso, un ensayo fascinante y necesario. It was high time -que dirían los anglosajones-, ya era hora de que apareciese un trabajo así entre nosotros.
De un modo pormenorizado hasta niveles inauditos, el último libro de Antonio Escohotado relata la historia de las ideas y las instituciones sociales que han determinado la prosperidad o la pobreza colectivas desde la antigüedad. En esencia, estamos ante un ejercicio antropológico, histórico y sociológico sumamente ambicioso que indaga en las razones por las que los hombres se ha sumado a llamamientos colectivos a la igualdad extrema o bien han promovido la aparición de instituciones que han redundado, a su vez, en el progreso material y moral de generaciones enteras. El propio autor describe al comienzo del libro su empeño como una investigación en torno a la cuestión de por qué muchos han considerado a lo largo de la historia que la propiedad privada no es más que "pecado" y "robo", lo cual le obliga a trazar un retrato simultáneo y entrelazado -"como las espirales del ADN"- de su contrario, es decir, las ideas y las instituciones liberales.

Por las páginas del libro se suceden los escritos de Platón; la polis ateniense y el orden social espartano; un apasionante relato del auge y la caída del Imperio Romano, que entronca con una no menos interesante -y descarnada- descripción del cristianismo primitivo y del posterior oscurantismo medieval; las posturas del judaísmo y del islam respecto al comercio; el fanatismo milenarista; las revoluciones sociales de los siglos XIV y XV; la aparición de la burguesía y de la sociedad mercantil; la industrialización; las revoluciones americana y francesa...
La construcción social del llamado "pobrismo" y las consecuencias políticas y sociales de tal "programa" se constituyen en el hilo conductor de un relato que al tiempo se beneficia de la detallada reconstrucción histórica de tipos y acontecimientos como queda algo perjudicado por esa misma prolijidad, que en ocasiones provoca que nos preguntemos por la relación que guardan ciertos pasajes o retratos con la cuestión central de la que se ocupa el autor en esta obra.

Un proyecto como este, probablemente una empresa inédita en España, aunque no fuera de ella -el propio autor cita en varias ocasiones la obra de David S. Landes La riqueza y la pobreza de las naciones, a la que podríamos sumar, por ejemplo, Propiedad y libertad, de Richard Pipes, libros ambos con los que comparte objetivos y afinidades-, posee, cuando menos y en una enumeración que reconozco como personal y quizá algo apresurada, tres virtudes. En primer lugar, el contenido en sí, ilustrativo como pocos de fenómenos e instituciones sociales que asociamos desde la antigüedad a la prosperidad y al desarrollo, o bien al estancamiento y al declive. En segundo lugar, su pertinencia. En tiempos de una grave crisis económica que está provocando una profunda reflexión sobre elementos básicos de nuestra vida colectiva como el mercado, el capitalismo o el Estado de bienestar, el ejercicio intelectual plasmado en este libro debiera ser muy útil para evitar que, con algunas propuestas de refundación de ciertos mecanismos económicos y sociales, arrojemos al niño con el agua del baño. Por último, algo que apreciarán particularmente aquellos lectores que conozcan bien la trayectoria del autor. Con independencia de la aparición de otras en el futuro, esta obra culmina con una coherencia absoluta toda una vida de trabajo -desde La conciencia infeliz y, en especial, el "ciclo" que se inicia con Caos y orden-, en cuya línea argumental destaca un aprecio ilimitado por la libertad humana y un desprecio parejo por la aversión a estudiar sin apriorismos aquello que la promueve o la obstaculiza.

Llegados al final del libro es conveniente recordar las preguntas que el propio autor plantea en la introducción. ¿Conocemos, tras su lectura, cuáles son los motivos políticos y antropológicos -dicho de otro modo, los argumentos históricamente transversales- del "odio a la riqueza"? ¿Sabemos ahora qué fundamenta esencial e históricamente el proyecto colectivista, como algo opuesto al individualismo liberal, y qué tipo de racionalidad subyace al mismo? Mi conclusión preliminar es que debemos esperar al segundo volumen para responder a ciencia cierta a ambas cosas, aunque algo de esto recomienda el autor en los primeros compases del libro. En todo caso, un ensayo fascinante y necesario. It was high time -que dirían los anglosajones-, ya era hora de que apareciese un trabajo así entre nosotros.

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EAN:
9788467029772
Edición:
2008
Idioma:
Español
Editorial:
Nº Páginas:
615
Materia(s):